El merchandising de un comercio empieza en el exterior del
punto de venta, que es donde se inicia el proceso de compra del cliente,
atrayéndolo con una buena fachada y un buen rótulo, un buen escaparate y una
buena entrada.
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Fachada y rótulo
La fachada es lo primero que el
consumidor va a ver, por lo que tiene que estar limpia, atractiva, y bien
iluminada para poder atraer al cliente, y así de esta manera poder hacer que
una persona que pase por la zona y lo vea podamos transformarlo en cliente.
Debe de tener grandes cristales para que asi se permita ver desde el exterior
podamos ver todo el interior del comercio, o sino al menos el máximo posible.
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Escaparate
Es importante tener un buen
escaparate para poder presentar nuestros productos en plena calle, ya que es un
estímulo para las compras y es el elemento por el que se juzga al
establecimiento. Algunas características para tener un buen escaparate es que
sea amplio pero poco profundo sin ocupar el espacio destinado a la venta, y su
espacio físico debe estar relacionado con el producto que se vaya a exhibir.
Un escaparate también lo podemos
medir en zonas calientes y frías. Las calientes son aquellas a las que la
mirada se dirige de manera instintiva al pasar por delante; y las frías son
aquellas que no forman parte del recorrido visual.
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Entrada
La entrada no debe dificultar
nunca el deseo de entrar, sino que tiene que provocarlo, por lo tanto tienen
que tener una gran facilidad de acceso desde la calle, a ras de suelo o ser muy
ligeramente inclinadas. Cuanto más grande sea mejor y cuánto más transparente
también. Si lo permite el tiempo (y dependiendo del comercio, excluiremos
joyerías y siilares) la puerta idealmente debería de estar abiertas, ya que
cuantas más cosas tenga que hacer el cliente por entrar hasta que pueda estar
dentro del punto de venta, más posibilidades hay de que se eche para atrás en
algún momento.
Fuente: Libro"La promoción de Ventas".
Fuente: Libro"La promoción de Ventas".
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